También se reanudó el Campeonato de Edades, y ya tenemos campeones en la mayor parte de las categorías. Para los más vagos, os prometo un resumen uno de estos días.
Una de cántabros en la diáspora: el sabado pasado comenzó la Liga Vasca 2009, con victoria del equipo de Alejandro Ruiz (el Ruta de Europa) por 3.5 - 0.5 sobre el Zuri Baltza. Ruiz ganó a Máximo Hernández. Si os preguntáis cómo se puede enterar uno de tantos datos sólo tres días después de la jornada, echadle un ojo al Foro del Ajedrez Vasco...
Los finales de peones forman un submundo fascinante dentro de los estudios, en el que las maniobras de los reyes se rigen por principios propios, sin mucha aplicación a otros tipos de finales; en fin, digamos que son algo así como los documentales de insectos dentro de los documentales de naturaleza.
¿Puede entonces la resolución de estos finales mejorar nuestra capacidad de cálculo en una partida, con todas las fichas siguiendo diferentes trayectorias? No estoy seguro, pero tampoco nos puede hacer ningún mal: entrenamos nuestra capacidad para tomar decisiones, manejamos la búsqueda de jugadas candidatas, adquirimos seguridad con los temas típicos de los finales de peones y, al menos en mi caso, nos divertimos cuando la solución va tomando forma.
Volviendo al libro que os comenté el otro día: en el viaje de vuelta desde Inglaterra encontré una página con 9 diagramas sin las soluciones cerca, y decidí darme los poco más de 90 minutos que dura el vuelo desde Stanstedt hasta Parayas para solucionarlos todos:
Por si alguien se pica, os diré que en todos los estudios juegan las blancas (como es norma), que deben hacer tablas y que el rey ahogado es protagonista de las soluciones, que os iré subiendo en las próximas semanas.
En 1990 el Campeonato del Mundo Universitario se disputó en Odessa (Ucrania, entonces todavía en la URSS), y tuve el honor de formar parte de la selección española. Una de las atracciones de la ciudad consistía en contar los escalones de la famosa escena del Acorazado Potemkin:
También aproveché para comprar toneladas de libros, y no sólo de ajedrez: las editoriales soviéticas realizaban excelentes ediciones en castellano de trabajos científicos, a precio de saldo para un occidental.
18 años después, me acordé del libro que podéis ver arriba (Estudios de finales de peones, de F. Bondarenko), y decidí que podía sacarle doble partido: como amuleto para el vuelo camino a Hastings (si había sobrevivido a dos viajes con la Aeroflot de 1990, tenía una labor fácil con Ryanair) y para entrenar mi cálculo antes del torneo. El primer trabajo lo cumplió bien; sobre el segundo, os hablaré en un próximo post...
Berg - Greet, de la última ronda (fuente: web del torneo)
A la vuelta de Hastings coincidimos con el nº1 del ranking del torneo, el joven GM sueco Emanuel Berg. Entre sus victorias en camino hacia unos sólidos 7/9 y el segundo puesto compartido destaca la siguiente miniatura frente al inglés Stephen J. Gordon, que Berg nos mostró amablemente en el Aeropuerto de Stanstedt. Os reproduzco la partida, con comentarios basados en las variantes del vencedor (los posibles errores son todos míos)